Es normal que antes de liberar una aplicación o frente a una próxima campaña de venta, existan dudas respecto a si el sistema será capaz o no de responder a la cantidad de usuarios que se espera atender; y si no lo fuese, qué elementos sería necesario reforzar o mejorar.
En este contexto, las pruebas de desempeño permiten validar la eficiencia y capacidad de atención de un sistema. Para ello simulamos la carga a la cual se verá sometido debido a requerimientos concurrentes durante un período dado; mientras se monitorea el comportamiento de sus recursos para un análisis posterior: CPU, discos, memoria, red y software base (base de datos, servidores de aplicación).
Los distintos tipos de pruebas de desempeño que ofrecemos para responder lo planteado anteriormente son:
Determinamos el desempeño de un sistema y el tiempo de respuesta que experimentará un usuario (u otro sistema cliente) durante la carga.
Identificamos el punto de carga en el cual un sistema deja de responder los requerimientos, lo que permitiría analizar las posibles causas que lo generan.
Determinamos el comportamiento de un sistema sometido a carga durante un período prolongado, identificando posibles fallos invisibles en otras condiciones.
Al realizar pruebas de desempeño se consiguen, entre otros, los siguientes beneficios:
Como resultado de las pruebas es posible asignar y utilizar de manera eficiente los recursos tecnológicos de los sistemas, con los consiguientes ahorros que eso significa.
Mitigar riesgos de indisponibilidad de los servicios ante requerimientos concurrentes, identificando tempranamente cuellos de botella.
Permite mitigar los riesgos asociados a liberar productos con defectos. Se mejora la confianza de los clientes en los productos y servicios de la compañía.
A través de la identificación temprana de defectos, permite mitigar riesgos que impactan los costos y plazos de los proyectos.
Entrega elementos a las lecciones aprendidas de la compañía, permitiendo la detección de la causa raíz de los problemas, mejorar el proceso de desarrollo y evitar repetir los defectos.
Las áreas de TI mejoran la identidad frente a sus clientes internos, al proveer software alineado a los requerimientos y plazos definidos.